
Día tras día visualizamos al gordito japonés que prepara comida americana, a la Kristina que tiene los utensilios de cocina más lindos y combinados que existen, al argentino que mezcla las especies, carnes y vinos con diversas máquinas para preparar algo supuestamente sencillo, a los raperos americanos que se la pasan creando tragos para vendérselos a las mejores discotecas del mundo y por supuesto no podían faltar, aquellos cocineros o chefs que son de un país en especifico pero se van para otra nación hacer fama; como quien dice “Vaya pa´que lo conozcan afuera y luego te echas un vistazo por aquí”.
Lo peor es que todos, absolutamente, todos los días se presentan recetas nuevas en los distintos canales y con diferentes cocineros, en donde muchos nos hacemos la pregunta de las mil lochas ¿Qué hace esa gente con todo lo que preparan? ¿Se lo comen? ¿Es para los productores y directores? ¿A la basura irá algo?





